jueves, 30 de abril de 2020

FICCIÓN FORENSE



Cuando el presidente designó a Pedro Gants como Jefe de Policía, nadie lo podía creer porque Pedro era famoso por su psicopatía querulante, (En psiquiatría, [delirio] que está orientado a la reparación de las injusticias o perjuicios que, de manera injustificada, una persona cree haber sufrido.) resistente a cualquier tratamiento psiquiátrico.
Sin embargo, el asunto comenzó a aclararse cuando fue secuestrada la amante de la mujer más rica del país. Los periodistas se agolparon en el despacho de Pedro y todos salieron llenos de información muy atractiva para los amantes de la crónica roja.
Dos días después de publicadas las múltiples versiones del secuestro y de las pistas confesadas “como favor especial”, el hampa se agitó de tal manera que la secuestrada apareció sana y salva, pero los delincuentes se mataron entre ellos, mentalmente descompensados por las historias difundidas por Pedro Gants

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