viernes, 28 de agosto de 2020

LEVITACIÓN

 

Cuando cumplí 9 años pasé a vivir con mi abuela porque mi mamá se enfermó de los nervios. Ella dijo que yo le daba demasiadas preocupaciones, pero yo no le creía, sin embargo después también tuve problemas con mi abuela.

 

Antes de que me mandaran a un asilo público dejé de volar.

 

Efectivamente, el problema de mi mamá era que yo levitaba por lugares que ella consideraba peligrosos y temía que repentinamente me abandonara la energía que me hacía flotar en el aire.

 

El hecho es que nunca más recuperé aquella posibilidad. Peor aun: temo viajar en avión.

No hay comentarios: